Nada urge.

Así te tengo,
tan encallada a mis adentros como algo usual,
tan embebida en mis remordimientos,
mirándome pero sin hablar…

Así te tengo,
tan encallada a mis adentros como algo usual,
tan embebida en mis remordimientos,
mirándome pero sin hablar,
los latidos de mi pecho son los epicentros de tus neuras,
son tormentas y tempestades,
que voraces auguran la soledad,
entrando hasta el cosmos de mis sortilégios
unificando los confines de tu tierra y mi mar.

Nada es absurdo mientras te miro,
el reflejo liviano del amanecer,
resplandor en tu rostro que se marchita por segundos,
la hiel se me derrite ante el sol de este otoño,
que se marcha muy sutilmente aunque suele girarse mientras se aleja,
ya que suele sentirse como algo muy tuyo,
pero mientras el horizonte se tambalea,
las nubes se apagan,
y se tambalean las montañas,
tu sigues vislumbrando lo monótono de mis días,
el estrecho asfalto que me lleva hasta tus ojos,
pero tú,
vestida de tul y avanzando por sobre mis penumbras,
te manchas de recuerdos,
de carmín, de soledades de viejos augurios
de primaveras sin estación,
pero ya nada es como antes,
ya nada te asusta.

Ya no me urge,
no me hace falta mi sino,
ya no se tambalean las barcas que anclé en el océano,
porque nada es liviano mientras te alejas,
mientras con tus manos rompes el nombre de mi destino,
como también lanzaste a los cuatro vientos la sal de la marea,
y las olas de tu playa yacen vagando en la orilla,
míralas como el tic tac del reloj oscilan,
como se van hundiendo mis años,
quedan marcados en la arena a golpe de fuego,
desojando margaritas sobre si te quiero o no te quiero,
en las arrugas de mis manos albergo las horas que me vieron pasar,
en ellas se acomodan los recuerdos,
y en los surcos de mi rostro el anhelo,
porque ya nada urge,
solo el batir del aire del sur arremolinando tu pelo,
y tus labios escarchados por el frío de este invierno,
como también por tus pupilas eclipsando mis sueños,
y tu risa plasmada en mis oídos cuando te sentía a lo lejos,
pero no quiero desvariar estos versos,
al fin y al cabo ya nada urge,
todo queda en el futuro,
en el principio de esta incertidumbre.

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Twitter: @benaventemusic

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