Tú, siempre y todavía

Ya no te leo,
ni te diversifico en el púlpito de mi ignorancia,
aunque la verdad es otra bien diferente,
aunque me ahogan tus divertimentos
y mi soledad se atañe fuertemente a mí,
admito que recordarte me simula una sonrisa,
mueca que se desvanece cuando observo mi devenir,
mientras mi cielo se hunde contra el suelo,
aunque no sean recíprocos los días que vendrán
y mis horas sean el filón de tu inconsciencia,
y mi locura se ate sinuosamente a tu espalda,
sé que has pasado por sobre mi inconsciente,
sobre mis noches con sabores insípidos,
y aromas a distancias y despedidas,
pero aunque es inevitable que el fin de mis días se precipiten al vacío
como una tarde de domingo asfixiada,
como un romance vertido de viejas metáforas,
siempre quedará mi afán volátil,
mis sueños desvanecidos en unos años que se tiñen de después,
de pellizcos en el pecho y uñas quebrajadas,
de calles sin nombres,
de jóvenes en minifalda.

Aunque sé que el abandono será parte de mi tregua,
y solo me acompañe la hoguera y la penumbra,
un sol tuerto o un horizonte quebrado,
mi después será más pronto que tarde,
lo simulan mis entrañas,
el renacer de mis mañanas
de todo lo insomne que me acompaña.

Los días sin sol abrasaran mi espalda
pero vendrán sin privilegio ni letanía,
abrasaran la concupiscencia de este cuento sin fin,
porque todo pasa,
porque tú te escapas fiel y clara,
como tantas primaveras a las que les puse alas,
como tú tantas pero tan pocas,
única en llenar la vida que me acontece
en vagar sobre los suburbios de un futuro incandescente,
pero aún así tu recuerdo arde,
arde y me quema cual tarde de verano en tu calle
dejando rastrojos enterrados a mi suerte,
dejando al raso este cuerpo cansado e inerte,
de abismos imposibles,
de fronteras que derribamos con solo una idea visionaria,
porque tú siempre serás todavía,
como una niña emergente de la nada,
como una tarde que nace de un hueco de tu espalda,
como jazmín albino que florece en tu iris,
cual borrachera de tus labios tras una tarde de resaca,
cual anfitrión de tu susurro en una agonía encubierta,
como un reloj que ya no cuenta las vueltas,
como esta distancia que recorta al azar tu silueta.

 

©All rights reserved
http://www.antoniobenavente.com
Twitter: @benaventemusic
F
acebook: www.facebook.com/antoniobenavente22

2 respuestas a “Tú, siempre y todavía

  1. Antonio, eres artista y eso se nota también cuando escribes. El amor petdido, el amor que se escapa, la fugacidad de la vida y la fragilidad de la existencia. Todo eso late en ti, te mece y te hace volar sobre la abundante vulgaridad que nos cerca. Adelante.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s